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EL PROFESORADO: SU TRABAJO Y LA RENOVACIÓN DE LA
ESCUELA Manifiesto del XIV Encuentro de la
Confederación de M.R.P. Cuenca Mayo de1993 |
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EL PROFESORADO: SU TRABAJO Y LA
RENOVACIÓN DE LA ESCUELA Manifiesto del XIV Encuentro de la
Confederación de Movimientos de Renovación Pedagógica. Cuenca, Mayo 1993 Edita: Confederación de M.R.P.
Noviembre 1993 Secretaría Técnica: Escuela de
Verano de Cuenca. Apdo. de Correos 233 -- 16080
CUENCA D.L.: ISBN: Portada: M0 José Sanz Vázquez |
1.-
INTRODUCCIÓN
Desde los MRP hemos venido defendiendo un
modelo de escuela con unas determinadas características que requiere, entre otras cosas, un
determinado modelo de profesorado. Por tanto, definir éste, tiene por objeto facilitar y avanzar en la
propuesta de escuela que propugnamos.
Existen dificultades para desarrollar en
la práctica el modelo de escuela y de profesorado que describimos en nuestros
documentos. El querer incidir en la realidad, nos obliga a concretar y
desarrollar los principios de nuestro modelo, analizar las diferencias que
existen entre éstos y la realidad actual, revisar los mensajes que lanzamos al
conjunto de la comunidad educativa, reflexionar e intentar incidir en los
aspectos que no dependen de nosotros.
Las ideas y avances en torno al modelo de
la Escuela Pública están desperdigadas. Por otra parte, las administraciones y
otras instituciones -como los sindicatos-, son agentes que históricamente y/o
en la actualidad la siguen auspiciando y promoviendo. Pero, )hablamos de lo
mismo?.
Los MRPs avanzamos reflexionando e
intentando articular los elementos desperdigados del Modelo que ya existen en
la actualidad, en un proceso en el que contrastamos nuestro propio modelo con
los defendidos por las demás instituciones educativas. Hemos definido sus características más importantes (pública,
autónoma, integradora, democrática,
participativa, interrelacionada con la sociedad...). Pero, )en qué medida
estas características tienen dificultades de concreción cuando analizamos la
situación real de la escuela pública y el grado -mayor o menor- de acercamiento
al modelo educativo que propugnamos?.
Veamos algunos de los aspectos que nos
cuestionan los propios planteamientos y las estrategias de actuación:
A.- Autonomía y
pluralismo son dos de las características de la Escuela Pública. La
autonomía es la capacidad de decisión sobre el Proyecto Educativo de Centro en
todo su contenido (PCC, organización del
centro....). Esta autonomía debe venir orientada desde el consenso a que haya
llegado la comunidad educativa. El pluralismo entendido como la comunicación,
contraste, debate y consecución de acuerdos es incompatible
con el ideario.
Afirmar que la "escuela pública
realmente existente" no desarrolla un grado suficiente de autonomía, que
no hay recursos adecuados con el proyecto, que la capacidad de actuación de los
claustros y consejos escolares es
reducida, y que el proceso a que nos ha llevado la administración, primando la burocratización sobre la
reflexión, no nos ha de llevar a rebajar
los planteamientos en las escuelas marginales, o el nivel del consenso en la
elaboración del Proyecto curricular y su relación con el Proyecto Educativo.
La existencia de una línea de escuela es
la única garantía para llevar adelante
un proyecto pedagógico coherente frente a las actitudes individualistas del
profesorado, del alumnado y de padres y madres.
B.- La escuela
como punto de encuentro de los diferentes sectores que conforma la comunidad
educativa, se debe regir bajo los principios de democracia y
participación y ha de tener las competencias necesarias para
realizar sus funciones y disponer de los recursos humanos y materiales necesarios para que puedan llevarse a cabo
sus proyectos de gobierno, gestión y organización.
Sin embargo, la creciente demanda de
"profesionalización" de la gestión y las contínuas referencias a la
crisis del modelo participativo, nos remite necesariamente a tener que analizar
de dónde viene esa crisis y cómo se produce el vacío de competencias de los
órganos colegiados.
La crisis, lejos de llevarnos a recortar
estos principios, nos debe llevar a
profundizar en los mecanismos de participación reales en todos los niveles:
alumnado, profesorado, padres y madres, así como las condiciones que los puede
hacer posible.
Esto quiere decir que:
- en los
claustros es preciso diversificar y descentralizar los ámbitos de decisión.
- hay que
estrechar lazos entre lo sindical y lo pedagógico.
- los ámbitos
de participación del alumnado han de ser de distintos niveles y sobre aspectos
reales e importantes de la vida del centro.
Avanzar contra la burocratización y la
falta de autonomía nos lleva a llenar de contenidos unos órganos colegiados y a
proponer medidas para conseguir, pese a los recortes legislativos, una
autonomía real del centro educativo.
C.- Es necesario retomar el análisis de la
integración desde la función social de la escuela. Es
imprescindible intervenir a contracorriente de unos objetivos del sistema
educativo, una estructura y cultura escolar que se trasmite, segregadoras en sí
misma. Por tanto habrá que cuestionarlas en la perspectiva de una integración
de culturas que se base en la explicitación de conflictos, en la diversidad
como valor y que someta a crítica la cultura dominante (blanca,
occidental, de clase media, masculina y adulta) desde el núcleo del
Proyecto Educativo de Centro y no desde ámbitos periféricos.
Los MRP, durante estos últimos años, hemos
hecho un esfuerzo por actualizar la alternativa educativa que
presentábamos. Al hablar de la financiación de la enseñanza y de las
condiciones que debe cumplir una Escuela Pública, hemos insistido en la
diferencia entre escuela pública "existente" y la Escuela Pública
como modelo, y hemos hecho lo posible para reducir esta diferencia.
No queremos desmerecer este debate, pero
entendemos que, a menudo, debatir en abstracto el modelo de escuela, ha hecho
un flaco favor a la elaboración de nuevas propuestas. A veces se ha traducido
en una posición negativa de desvalorización global de la escuela pública
actual, que no favorece su imagen. En la actualidad creemos que el debate ha de
avanzar teniendo en cuenta, entre otras, las siguientes premisas:
a) Una
propuesta de reflexión y acción sobre la educación, que no se base únicamente
en un debate que afecte a la red pública.
b) La creencia
de que para mejorar globalmente un sistema
educativo es preciso que la red pública avance.
c) La necesidad
de mejorar todo el conjunto de las escuelas que conforman el sistema educativo.
Las escuelas de titularidad privada sostenidas con fondos públicos, deben cumplir unas condiciones y características
comunes. Sería requisito imprescindible el
potenciar en estos centros la elaboración de proyectos educativos, la participación de la comunidad educativa en
el gobierno de los centros, la democracia interna, el pluralismo y el no adoctrinamiento, la autonomía del profesorado y del
centro, la vinculación con el entorno,
etc.
2.
CONTRADICCIONES Y DEBATES EN TORNO AL MODELO.
En la actualidad y fruto de la evolución
histórica reciente de nuestro sistema educativo, vemos que el profesorado está
sometido a una fuerte presión social, llena de contradicciones sobre su papel,
sus funciones, las tareas que debe realizar, el escalón que debe ocupar, el
perfil que debe tener. Estas contradicciones no son independientes del propio
debate sobre la escuela y la educación y se manifiestan en diversas
concepciones vigentes sobre su profesionalidad.
En la actividad docente y discente, en los
aprendizajes científicos, están en juego
valores y concepciones ideológicas; en definitiva, la escuela juega un papel
importante en el desarrollo de valores, actitudes y normas. Con esta premisa,
elaboramos una concepción del trabajo docente vinculada a la idea de compromiso
con las transformaciones sociales y las culturas de emancipación, basada en el
análisis y la reflexión sobre la función social de la escolarización.
Como consecuencia de este debate,
definimos el perfil y las funciones docentes con las siguientes características
generales:
1.- El
desarrollo de sus funciones y tareas se realiza a partir de una reflexión
constante, individual y colectiva, sobre la propia práctica docente. Esta es la
garantía de avanzar en la solución del conjunto de problemas educativos
(aprendizajes, formación, evaluación,
organización escolar, etc).
2.- Desde la
autonomía organizativa y pedagógica ejerce una profesión creativa que produce
en su desarrollo grandes satisfacciones individuales y colectivas. Con una
metodología de trabajo en equipo, basada en la creación de formas de
organización cooperativas tanto a nivel de formación permanente como de
práctica docente.
3.- La autonomía
en la toma de decisiones implica
selección cultural, organización del saber y relación con el entorno social y
cultural, posibilitando a su vez el desarrollo de pensamientos críticos. Todo
ésto conduce a la elaboración y desarrollo del proyecto educativo.
Estas características no implican
necesariamente que el profesorado deba realizar tareas de investigación formal,
pero sí que llevan a considerar la necesidad de que ejerza un tipo de
investigación colectiva, reflexiva y crítica sobre la acción educativa.
4.- El saber
específico de la profesión docente requiere un aprendizaje cultural, científico
y pedagógico, amplio y profundo. Este aprendizaje estará al alcance de todos
los futuros docentes. Requiere también una formación permanente basada en la
reflexión, sistematización y teorización de su propia práctica de tal manera
que los conceptos y aprendizajes asimilados permitan enriquecer, de forma
significativa, su bagaje profesional y tengan una utilidad práctica y directa
en su trabajo diario.
Esta formación
permanente:
- Facilitará la
actualización constante de los conocimientos del profesorado y de su
capacitación para responder a las necesidades que genera la sociedad.
- Asegurará que
el conjunto de los equipos docentes se encuentren permanentemente en
condiciones de llevar a cabo el trabajo educativo con las máximas garantías de
calidad.
- Contribuirá a
que el profesorado pueda tomar todas las decisiones que en el ámbito
profesional le correspondan : proyecto curricular de centro, programaciones,
acción tutorial, gestión, etc.
- Relacionará
la formación teórica con la reflexión sobre la práctica, propia y de los otros.
Partiendo de la situación individual del profesorado y de cada centro, hará
posible conseguir los objetivos educativos marcados. Será diverso para que cada
docente pueda seleccionar y escoger aquellos aspectos que puedan enriquecer su
cotidiana actividad docente. El planteamiento de una formación permanente
uniformada, tipificada, constreñida a unos patrones prefijados de antemano la
convierte en poco útil y desmotivadora de la renovación.
5.- El
profesorado asumirá su responsabilidad concreta en el desarrollo de sus
funciones. Está claro que, a menudo, no se dispone de las condiciones concretas
en los centros que permitan un desarrollo normalizado de la función educativa.
También es obvio que determinadas actuaciones o propuestas de la Administración
no ayudan a desarrollar esta función en relación con los parámetros que hemos
definido.
Sin embargo, creemos que ésto no puede ser
excusa o razón para que algunos sectores del profesorado no asuman la parte de
responsabilidad que les corresponda. Esta responsabilidad implica:
.La necesidad
de racionalizar el uso de los recursos existentes.
.El análisis de
los condicionantes externos, para saber cuáles son exactamente los límites de
la propia autonomía.
.La posibilidad
de profundizar en las propuestas y reivindicaciones que se hace a la
Administración.
Todas estas características se oponen
claramente a una concepción del profesorado como mero reproductor de un
conjunto de decisiones que se toman por encima de él; concepción ésta que
insiste en la inutilidad del esfuerzo del profesorado de pretender transformar
la escuela.
Conviene reflexionar también sobre el
inicio de procesos de especialización y jerarquización que se están produciendo
(mediante las funciones de asesoramiento, inspección y control) llevados a cabo
por supuestos especialistas. Esta situación impone determinados modelos de
profesionalización en los que parece que cada vez se depende más de personas
"expertas" en lugar de potenciar y apoyar el trabajo propio del
profesorado. Bajo la capa de la eficacia y la modernidad, se sustrae al
profesorado su capacidad de autonomía y organización.
Asimismo, se está dando dentro del
profesorado un creciente rechazo hacia el debate curricular pues siente que no
controla las claves especializadas del discurso
y como consecuencia espera que le vengan dadas desde más arriba, por
equipos de "expertos" que son los que realmente saben lo que se debe
hacer y para qué, y, en último término, por las propuestas editoriales.
3.- FUNCIONES Y TAREAS DEL PROFESORADO
De las características generales de la
función docente que hemos señalado, se derivan las funciones y tareas
específicas que el profesorado debe desarrollar de forma individual y
colectiva, enmarcadas en un PEC y un PCC.
Diferenciamos así cuatro grandes bloques
de funciones y tareas propias del profesorado:
1.- Atención al
proceso educativo del alumnado.
La atención al proceso educativo del
alumnado incluye desde el punto de partida de la planificación de ese proceso,
la atención del alumnado en el aula (docencia directa), pasando por la función
de tutoría y orientación, la atención fuera del aula (seminarios, atención
personalizada, ...) hasta la evaluación de todo el proceso.
En
este bloque de tareas los problemas más graves a resolver se centran en:
a) La
coexistencia de profesionales de distinta
cualificación en Educación Infantil que conlleva la separación de la
función educadora de la función de atención a las necesidades fisiológicas de
las niñas y de los niños.
b) La
deficiente incorporación de los especialistas en la Educación Primaria que
contradice de alguna manera el carácter globalizador de la enseñanza en esta
etapa.
c) La
problemática de los grupos de alumnas y alumnos de Educación Secundaria con 9,
10, 11, etc., especialistas de área, unida a la organización y coordinación de
estos grupos.
d) Las
asignaturas afines.
e) La
integración de las funciones de orientación en la labor diaria del tutor.
Nuestra propuesta pasa por:
a) Mejorar
cualitativa y cuantitativamente la formación inicial del profesorado dentro de
todos los niveles.
b) Formación
inicial en todos los campos que requieren la actuación del profesorado.
c) La
integración y coordinación de la actividad pedagógica de especialistas y
tutores consensuadas en la organización del centro.
d) Una
orientación incluida en el PEC como tarea inherente a la funcion del maestro/a.
e) Los apoyos
externos de expertos utilizados en situaciones muy concretas, sin que los
gabinetes se vean nunca como el lugar a donde se desplazan los problemas
tutoriales.
f) La acción
tutorial cubrirá la orientación personal, escolar y profesional del alumnado,
teniendo en cuenta la diversidad de procedencia económica, cultural, étnica y
sexual.
2.-
Coordinación y gestión.
Que el PEC se elabore entre los distintos estamentos
de la Comunidad Educativa y deba ser
aprobado por el Consejo Escolar, establece un marco general en el que parte de
la toma de decisiones no es exclusiva del profesorado, sino que está en manos
de los distintos sectores educativos y
por tanto resitúa los límites de la autonomía del profesorado y algunas de sus
responsabilidades.
Partiendo también de esa idea, los MRP
seguimos propugnando el carácter electivo del equipo directivo y de los
responsables de coordinación y gestión de un centro. Frente a su
"profesionalización", abogamos por una gestión colegiada, con reparto
de funciones y responsabilidades. Frente a quienes consideran que un equipo
directivo representa a la Administración, consideramos necesario remarcar que éste, responde a un Proyecto de Centro, y
por tanto son los sectores comprometidos en su elaboración -la comunidad
educativa- quienes deben elegirlo o rechazarlo.
Dado que detectamos la falta de una
cultura de la evaluación interna en los centros, así como los serios problemas
que, como tarea colectiva, plantea la
coordinación y gestión de los mismos, para superar estas deficiencias
consideramos necesario :
a) Una
formación permanente que surja de las necesidades sentidas y manifestadas por
el profesorado de los centros.
b) Una
formación específica que posibilite y garantice que estas tareas de gestión y
administración se realicen con modelos abiertos, participativos y democráticos.
3.- Relación
con el entorno escolar.
Un mayor conocimiento y compromiso con el
entorno natural y socio-cultural de la escuela puede facilitar las tareas, así
como promover la relación y colaboración familia-escuela.
En relación con el entorno escolar
observamos:
a) La crisis de
participación de la comunidad escolar, unida a la crisis de participación
social, es especialmente preocupante en el profesorado.
b) El modelo
participativo de escuela ha fracasado porque no se ha desarrollado nunca de una
manera plena.
c) Cuando falta
la participación, "otros" deciden.
d) Las normas
administrativas, los modelos organizativos de la Administración limitan la
participación y fomentan la burocratización.
e) El
aislamiento de la escuela del entorno.
Es por ésto, por lo que:
a) Propugnamos
proyectos educativos elaborados en un proceso de consenso, que reflejen la
realidad plural que existe en la comunidad escolar y buscamos estrategias y
recursos que los posibiliten.
b) Se debiera
agilizar los canales de comunicación entorno-escuela.
c) Pedimos y
defendemos la eficacia de los Consejos Escolares.
4.- Contínua
adaptación curricular.
El modelo de profesorado que proponemos
nos lleva a la vez a la tarea de contínua selección, programación o diseño de
materiales y a la evaluación y análisis crítico del proceso educativo.
La contínua exigencia de adaptación
curricular entendida como posición reflexiva y crítica ante la práctica
educativa, tratamiento de la intercultura y los valores, los materiales
curriculares, la evaluación formativa, etc., plantea:
a) La necesidad
de un horario laboral que favorezca esta función.
b)
Reconocimiento efectivo de las tareas docentes.
c)
Homologación, incentivación y promoción.
Estos aspectos pasan por:
a) Una
negociación sobre el reconocimiento del horario laboral específico del
profesorado y la reducción de horario lectivo en la Escuela Infantil y
Primaria.
b) Un avance en
la autonomía de centros. Una vez clarificada la jornada laboral docente,
debería ser el Consejo Escolar de los centros -y por lo tanto reflejado en el
Proyecto Educativo- quien tomara la decisión sobre las formas de organización y
la distribución de las tareas a desempeñar.
c) Considerar
la formación como un derecho y un deber
inherentes a la profesión docente. La incentivación -que permite al
mismo tiempo avanzar al profesorado y el progreso de la Escuela Pública- es aquella que permite la mejora de las
condiciones de trabajo del profesorado: posibilita un trabajo cooperativo
estable, resuelve la actual movilidad del profesorado, incrementa las
plantillas en los Centros, aumenta la dotación de materiales curriculares
innovadores que faciliten el trabajo en equipo, promueve y facilita su
elaboración, garantiza la atención a la diversidad del profesorado y el
desarrollo de programas de formación en centros, etc. Rechazamos la
incentivación económica ligada a la formación.
d) El
reconocimiento de las tareas desempeñadas desde la Educación Infantil a la
Universitaria sin discriminación, para que no se fomente el abandono de los
sectores educativos inferiores hacia otros superiores, como "un
ascenso", o el acceso a tareas de formación o supervisión.
e) La creación
del cuerpo único de enseñantes