Las cinco actividades que más divierten hacer en familia

La relación entre padres e hijos ha cambiado mucho en los últimos años. Recuerdo que yo con mi padre apenas tenía tiempo en común. Él trabajaba más de diez horas seguidas, llegaba a casa y se ponía a cenar y luego ver la televisión y a la cama. Pues bien, ahora eso es incomprensible. Es muy importante que los padres pasen tiempo con sus hijos. Es cierto que en algunos momentos nos pasamos, pero ahora mismo es el tiempo que nos ha tocado vivir.

Por eso hoy queremos hacer de nexo entre padres y madres con sus hijos e hijas. Queremos tender puentes y recomendar cinco actividades con las que seguro que logras sacar tiempo y una sonrisa. Toma nota porque ahora que es tiempo de vacaciones es el momento de compartir experiencias, siempre viene muy bien.

Hacer deporte

Lo más tradicional es irte con tu hijo o hija a hacer deporte. Es algo que es sano pero además sirve para desarrollar otras funciones. Y es que se puede intentar que haya sacrificio, esfuerzo y talento. Sin ir más lejos a mi me gusta ir con mi hija a jugar al tenis, y por supuesto que siempre pongo a Rafa Nadal de ejemplo. Es tan fácil como coger un balón e irte a pasar horas y horas con tus pequeños. No hay una cara de niño más satisfecha que la de un hijo cuando termina de jugar con su padres o madre. Eso sí, luego tú veras si quieres dejarle ganar o no. Yo en mi caso soy tan competitivo que nunca le he dejado. Si me mete algún gol es porque él se lo ha merecido.

Fiesta de disfraces

En mi época lo más divertido era disfrazarme. Recuerdo que me ponía cualquier vestido que tuviera mi padre en casa y me lo ponía. Pues bien, una de las actividades que los niños tienen en su lista de preferidas, es la de una fiesta de disfraces. Solo hay que ver en su cara cuando se disfrazan en Navidad, Halloween, Carnavales o incluso en fiestas temáticas. Les encanta porque se pueden sentir en otra persona por unos minutos. Un ejemplo que ponemos es celebrar una fiesta de piratas, que es algo que siempre encanta a los más pequeños. Y no, ahora no nos tenemos que comer la cabeza ni buscar en los viejos baúles, ahora con entrar en La casa de los Disfraces vamos a encontrar un montón de variedades.

Ir al cine

El cine puede resultar ser un lugar emocionante y divertido para los más pequeños de la casa. Antes de decidir si comprar unas entradas para una película, te sugerimos que pruebes en casa si tu hijo puede permanecer sentado por lo menos 90 minutos, que es aproximadamente lo que tarda una película. No es la primera vez que alguien se tiene que salir de la sala de cine porque el niño no le ha gustado. Sí, efectivamente, tu niño demuestra que es capaz de ver de principio a fin una cinta con pocas interrupciones, entonces ya puedes ir planeando la próxima salida al cine. Una recomendación es que no te excedas con las golosinas que comprarás para tus niños. Prefiere zumos antes que bebidas gaseosas. Y ojo, evita accidentes y no le des alimentos que sabes que pueden ser de difícil digestión por lo menos tres horas antes de ver la película.

Actividades con animales

Antiguamente sólo las grandes ciudades tenían zoo pero ahora puedes encontrar acuarios, safaris fotográficos o parques naturales con animales distribuidos por toda España. Hacer una actividades con tu hijo con los animales como reclamo es lo más bonito que existe. Alentar el interés del niño por los animales, prepararle sobre lo que va a ver para que no se asuste, sobre todo para los niños tímidos e inseguros es bueno explicarle que habrá animalitos pero que no le harán nada, que habrá zonas para comer, elegir días y temporadas de menos visitas servirán.

Visita a familiares mayores

Y lejos del ocio, también hay otra actividad que podemos hacer y que es muy enriquecedora y bonita. Y es que una época en la que siempre vivimos tan rápido y nos olvidamos de nuestros mayores, una de las mejores actividades que podemos hacer es la de visitar a personas mayores. Por supuesto si tenemos abuelos es la mejor forma, pero también con tíos, o incluso vecinos. Es la mejor manera de hacerles ver que hay personas mayores con otras ideas, que vivieron de otra manera. Además, a esas personas les va a llenar de vida. Los beneficios para ambos son amplios.