
La casa rural donde las pantallas se apagan y las conversaciones vuelven a encenderse
El ritmo de vida que llevamos hoy en día es una carrera constante que parece no tener una línea de meta clara. Pasamos la mayor parte de nuestra jornada pegados a una pantalla de cristal que nos devuelve reflejos de vidas ajenas mientras la nuestra pasa de largo. Vivimos conectados a una red global de información pero a menudo nos
